El Faro de Favàritx y su espectacular entorno

El Faro de Favàritx y su espectacular entorno

  La Isla de Menorca cuenta con siete faros, los faros de Punta Nati, Cap d’Artrutx y Sa Farola en el municipio de Ciutadella. El Faro de Cavalleria en Es Mercadal, Punta de San Carlos en la costa de Es Castell, Illa de l’Aire en Sant Lluís y el Far de Favàritx, en Maó, todos ellos destinos únicos para aquellos que recorren Menorca en moto. Faro favartiz alquiler moto Menorca   En plena Albufera des Grau, lejos de toda civilización, se encuentra el cabo de Favaritx, y es aquí dónde queremos detenernos hoy. Se trata de una de las áreas geológicamente más antiguas de Menorca y su suelo está configurado por una particular pizarra negra y gris que confiere al lugar un paisaje único.   Además, el cabo y, en particular el Faro de Favàritx están sometidos siempre a fuertes vientos de Tramuntana, a temporales y un fuerte oleaje que rompe constantemente contra los acantilados. Faro favartiz suelo pizarra alquiler moto Menorca   Por ello, supone una visita obligada para todas las personas que quieren conocer a fondo la Isla. El cabo de Favaritx es una punta rocosa que forma dos bahías a sus costados. La playa, junto al faro tiene un lecho de pequeños guijarros. Las mareas inundan una pequeña ensenada que cuando se seca forma una superficie blanquecina que le otorga el nombre de “la salina”. Plataja la tortuga alquiler moto Menorca   El Faro de Favaritx está rodeado de acantilados bajos de pizarra negra y gris. Y antes de acceder a él desde la carretera también existe una balsa de agua, un pequeño embalse natural en el que descansan numerosas aves. La excursión en moto por Menorca a este fantástico paisaje puede culminar en alguna de las dos playas vírgenes próximas al faro, Platja d’en Tortuga y Cala Presili. Platja presli alquiler moto Menorca   Cala Presili (también conocida como Capifort), es la playa más cercana al faro y se accede a ella a través del Camí de Cavalls. La Platja d’en Tortuga, de arena y grava, se encuentra rodeada de laderas de cierta altura con vegetación propia del sistema dunar con el que cuenta. Ambas, enmarcadas dentro del espacio protegido de s’Albufera des Grau y un auténtico regalo para los cinco sentidos y para disfrutar de Menorca.